Opinarg

Camille Gottlieb, la nieta rebelde de Grace Kelly que encandila en las redes


26 de octubre de 2017

El sorprendente cambio físico de la hija menor de Estefanía de Mónaco ha sorprendido a sus seguidores

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Camille Gottlieb le había tocado ser el patito feo de una familia principesca que derrocha estilo y glamur allá donde va. Pero a la hija menor de Estefanía de Mónaco poco parecían importarle las críticas que recibía por su físico, que parecía no querer perder las redondeces. Con el férreo carácter heredado de su madre, Camille contestaba como merecían a sus detractores y, sin vergüenza alguna, continuaba subiendo en sus redes imágenes posando en bañador.

Pero, como dice el refrán, quién ríe el último ríe mejor, y, con la llegada de los 19 años, el patito se ha convertido en un bello cisne, hasta el punto de ser la viva imagen de su abuela, Grace Kelly. Con el tiempo, sus formas redondeadas y sus anchos pómulos se han ido reduciendo acentuando así sus intensos ojos azules, que tanto recuerdan al icono de la época dorada. A esto se le suman un par de “arreglos estéticos” -que no de cirugía, como ella misma ha desmentido- para resaltar el parecido: se ha teñido la melena de rubio y ahora la peina hacia un lado.

La hija menor de Estefanía de Mónaco siempre ha hecho oídos sordos a las críticas que le llegaban por su físico 

Camille habla de una evolución “natural”, pero sus seguidores cuestionan el grosor de sus labios, a los que acostumbra a dar un toque de carmín, y sus puntiagudos rasgos adquiridos en este último año. Ella lo desmiente en cada una de sus publicaciones y asegura que los rumores sobre su vida privada así como un posible paso por el quirófano son “ridículos”. Luego, continúa subiendo fotos como si nada, no con intención de provocar, sino porque ha heredado el desdén a las reglas de su madre.

La imagen rebelde que el gran público se está creando de ella la potencia con un cigarro entre sus labios, un recurso frecuente en sus fotografías. Pero lejos de ser una joven alocada, Camille presume de mantener una relación idílica, al menos en redes, con su madre, sus hermanos e incluso su padre, que merece una mención a parte. 

Camille nació el verano de 1998, fruto de la relación de Estefanía de Mónaco y Jean Raymond Gottlieb, por entonces su guardaespaldas. Tras superar un desengaño amoroso con su esposo, Daniel Ducruet, Estefania alivió sus penas con su hombre de seguridad, algo que sorprendió a todo el país. Sin embargo, la relación entre ambos no se concretó nunca por lo que Camille no forma siquiera parte de la línea de sucesión al trono de Mónaco. Además, el nombre de su padre no llegó tampoco a inscribirse en el certificado de nacimiento de la niña.

Camille ha desmentido haber pasado por quirófano para mejorar su imagen

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