¿Cómo influyen las vivencias traumáticas infantiles en la vida adulta?

 Hoy sabemos que las diferentes situaciones traumáticas que un niño puede vivir en su vida infantil, suelen repercutir en su comportamiento en la vida adulta.  Esto significa que muchas problemáticas psicológicas, pueden estar  originadas por determinadas vivencias ocurridas en la edad temprana del niño porque han  dejado una “marca o una huella “en la estructura psíquica del sujeto.

El ámbito de la familia es fundamental en el desarrollo del niño, ya que va a influir de manera positiva o negativa en la vida adulta, de acuerdo a las experiencias vividas en el ámbito familiar. Por lo tanto, cuando las mismas son adversas, catastróficas o traumáticas, pueden generar diferentes patologías en la vida adulta. 

Las situaciones traumáticas, hacen referencia a la exposición a situaciones graves que son vividas por el niño de manera “amenazante” para su integridad física; psíquica y moral. Además, se caracterizan por ser situaciones que aparecen de manera repentina, sorpresiva e inesperada para el sujeto. 

Algunos de los  eventos que son considerados traumáticos para la integridad del niño  son: 

–          Accidentes con consecuencias graves;

–          Violaciones;

–          Abandono de los padres;

–          Abuso sexual;

–          Exposición a estímulos sexuales como la pornografía;

–          Violencia familiar;

–          Maltrato físico o psicológico;

–          Muerte de uno de los padres o ambos;

 

Los síntomas más frecuentes, se evidencian en los cambios de comportamiento del niño. Algunos de ellos pueden ser:

 

–          Pesadillas;

–          Angustia y llanto injustificado;

–          Juegos agresivos;

–          Irritabilidad;

–          Dificultad para concentrarse.

 

En la vida adulta, como consecuencia de lo mencionado anteriormente, pueden aparecer diferentes trastornos o patologías en el sujeto.

Algunas de ellas pueden ser:

–          Abuso de sustancias;

–          Alcoholismo;

–           Ansiedad generalizada;

–          Crisis de pánico;

–          Trastornos de la alimentación;

–          Trastornos en el estado del ánimo.

 Es importante mencionar que No necesariamente todos los niños que han sufrido un hecho traumático durante su infancia, sufren alguna patología de las mencionadas anteriormente en la adultez. Hay sujetos que mantienen frente a la situación traumática, un afrontamiento efectivo, esto significa ser resilientes, que es la capacidad para afrontar de manera saludable, sin enfermarse, situaciones  traumáticas o catastróficas.

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