El Agua. un recurso escaso, mal administrado

En el siglo XX el consumo global del agua por año pasó de 600 km3 a 5200km3, y per cápita de 350 a 900 m3 anuales.
El columen actual de agua del planeta se estima entre 9000 y 14000km3 anuales. Esto significa que para el 2050 con 9500 millones de habitantes estaremos en el umbral de sostenibilidad.
En Argentina hoy solo hablamos del agua con motivo del tarifazo. Y solo unos/as pocos sabemos que habrá una audiencia pública para discutirlo. Pero menos aun somos los/as que estamos pensando en en el futuro y en las politicas de Estado que hacen falta para administrar y gestionar un recurso escaso cuando ya se sabe lo que indefectiblemente va a ocurrir.
Hoy están desapareciendo los glaciares, se sigue desforestando y cada vez algunas zonas son más áridas. Está claro que los modos de gobierno actual del recurso son inadecuados. Las previsiones hidrológicas nos hablan de una reduccion de recursos hídricos, según las cuencas , de entre 5 y 11 %.

El esperado aumento de las temperaturas, que aun en el mejor escenario de cumplimiento de las metas de reduccción de gases de efecto invernadero, acontecerá, continuara con la disminunción de nieve y hielo y la elevación del nivel de mar que ya está ahora a 3,1 mm/año desde 1993 ( a diferencia de los 1,8 mm/año de antes)
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Hay alto nivel de coincidencia y abundante evidencia científica de que las emisiones GEI seguirán aumentando y las precipitaciones e inundaciones, aunque se reducirán las aguas subterraneas y superficiales en zonas subtropicales y aumentaran las se quias en las secas.
Se sabe que disminuirá la calidad del agua bruta, significando riesgos para la calidad del agua potable.

Frente a esto nada se está haciendo en nuestro país. Frente a inundaciones y deshielos – que se duplicaran para el 2030- se precisan sistemas de alertas tempranas , mejores predicciones , gestion del agua y control de enfermedades que de ello se deriven. Habrá menor producción de alimentos y difusión de enfermedades si no se promueven nuevas variedades de cultivos adaptativos, traslados de determinadas producciones en función de los cambios de clima, fortalecimiento e integración de los conocimientos de los pueblos originarios – de gran eficacia para la resiliencia y adaptación a los cambios- , si no se organizan estrategias de compensación de los impactos de una menor calidad de comida y económicos.
Se requeriría ya ir ampliando la cobertura y los servicios de salud e instrumentos económicos para ofrecer incentivos a la anticipación y amortiguación de los impactos.

El agua es un bien ambiental y un derecho humano. Ya estamos en crisis hídrica y ello requiere una intervención del Estado, no para aumentar tarifas sino para realizar una gestión eficaz que permita gestionar la escacez, ahorra el recurso con medidas realistas y garantizar el agua para todos/as.

No se puede creer que en Latinoamerica 50 millones de personas aun no tengan acceso al agua potable. Y menos Aun que sean 7 millones en Argentina. Un 17% de nuestra población aun no tiene acceso: 28% de la población de Misiones, 25% de la Provincia de Buenos Aires y otro tanto de Santiago del Estero.

Hay que planificar un gestión basada en las cuencas con alto grado de participacion social, dandole a la población la información para que tome conciencia. Hay que discutir con el sector productor de energia, con el sector agrícola y el minero sobre sus usos del agua. Hay que usar el agua de lluvia para muchísimas tareas o funciones donde hoy malgastamos agua potable: lavado de veredas, pisos y autos, uso cloacal, riego de parques y jardines….y reservar el agua potable para el consumo y la higiene humanas.

En sintesis, hace falta más debate y planeamiento estratégico para pensar este recurso fundamental para nosotros/as y las futuras generaciones. Es nuestro deber como humanos.

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