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Emmys 2018: "Juego de tronos"se impone por la mínima en una noche muy repartida


18 de septiembre de 2018

The Marvelous Mrs Maisel? gana en mejor comedia y ‘El asesinato de Gianni Versace? como miniserie aunque Penélope Cruz pierde como secundaria

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Se esperaba un duelo entre las criadas de Gilead y los hombres de Jon Nieve pero al final este enfrentamiento no acabó siendo tan encarnizado. Los Emmys no quisieron ser tan predecibles en su 70ª edición y finalmente Juego de tronos derrotó a El cuento de la criada en el último minuto de la noche al llevarse el premio a la mejor serie dramática, con El asesinato de Gianni Versace y The Marvelous Mrs Maisel triunfando en miniserie y comedia.

La victoria de Juego de tronos demostró que los Emmys preferían la espectacularidad de los Siete Reinos al terror hacia el presente que representa El cuento de la criada. También parece indicar que los Emmys, los premios más prestigiosos de la televisión, son un concurso de popularidad. La sexta temporada, con sus elipsis temporales, debe ser la que peores críticas ha recibido hasta la fecha pero aún así se impuso ante las criadas, The crown, Stranger things, Westworld, The americans y This is us.

Lo que no se puede decir, sin embargo, es que los premios fueran predecibles. Parecía que el lema de la noche fuera “compartir” y los votantes hubieran intentado dar una lección a los profesionales de la industria de la televisión, repartiendo al máximo los premios. Juego de tronos, por ejemplo, sólo obtuvo otro premio durante la gala, el de Peter Dinklage, que recibió su tercer Emmy al mejor actor secundario de un total de siete nominaciones (y estos dos premios se suman a los siete que obtuvieron en categorías técnicas el 8 de septiembre).

Esta falta de un claro dominante en drama permitió que la segunda temporada deThe crown se alzase con dos victorias: una para Stephen Daldry como mejor director y otra para Claire Foy como actriz principal. Era la última vez que la actriz británica podía optar al premio, ya que Netflix ya ha cambiado todo el reparto de cara la tercera temporada para que así los actores tengan edades más similares a los personajes. Olivia Colman será su relevo y Foy, con toda la buena intención del mundo, dedicó su galardón a la próxima generación y a Matt Smith, su duque de Edimburgo

Más sorprendentes fueron los premios de The americans, el thriller sobre dos espías rusos en suelo americano, que siempre había sido una serie adorada por los críticos estadounidenses pero que nunca había materializado esta fijación de los medios con Emmys. Pero rompieron la maldición con la sexta y última temporada con el Emmy al mejor actor principal para Matthew Rhys y otro al mejor guion para Joe Fields y Joseph Weisberg.

En actriz secundaria de drama, Westworld daría la campanada ante las chicas deEl cuento de la criada con Thandie Newton subiendo al escenario por su papel de Maeve. Eso sí, la sorpresa de la noche ya la había dado Glenn Weiss, el realizador de los Oscars, que al recoger el premio a la mejor realización de un programa de variedades aprovechó para pedir matrimonio a su pareja, que estaba entre el público 

En miniserie también hubo sorpresas con Penélope Cruz teniendo que quedarse en el patio de butacas mientras Merritt Wever se llevaba el premio a la mejor actriz secundaria por Godless, un western de Netflix que también se llevó el premio al mejor actor secundario para Jeff Daniels. Pero la oscarizada de Alcobendas sí que tuvo la posibilidad de subir al escenario junto con todo el equipo de El asesinato de Gianni Versace: American crime story al llevarse el premio a la mejor miniserie.

“Se trata de un país que permite que el odio pase sin restricciones y sin control”, dijo el productor Ryan Murphy, que quiso dedicar el premio a las víctimas del asesino Andrew Cunanan como Gianni Versace. La ficción sobre Cunanan, que mató un mínimo de cinco personas en 1997, también se llevó los premios a la mejor dirección para Murphy y mejor actor principal para Darren Criss. Es la segunda vez que la franquicia de American crime story se lleva el Emmy a la mejor miniserie después de que The people vs O.J. Simpson dominase en 2016.

Y, en las principales categorías de miniserie, otras dos sorpresas. Por un lado, Charlie Brooker repitió al mejor guion por Black mirror, esta vez compartiendo el premio con William Bridges, y confirmando que en Estados Unidos están obsesionados con la serie de antología. En los Creative Emmy Awards, el episodio de U.S.S. Callister ya se había llevado el premio a la mejor película para televisión, además de otros dos premios técnicos (montaje y montaje de sonido). Por el otro, Regina King se llevó el Emmy a la mejor actriz principal por Seven Seconds de Netflix , convirtiéndose de forma oficial en la niña mimada de los premios (es su tercera victoria de cuatro nominaciones, las dos anteriores por American Crime).

Donde los premios sí fueron predecibles era en comedia donde The Marvelous Mrs Maisel se llevó cinco de los premios gordos: mejor dirección y mejor guion para Amy Sherman-Palladino (que siempre se había quedado con las ganas con Las chicas Gilmore), Rachel Brosnahan como mejor actriz, Alex Borstein como secundaria y mejor comedia.

La serie de Amazon, que de momento sólo ha emitido una temporada, se convierte así en la segunda serie de una hora de duración en llevarse el Emmy a la mejor comedia, sólo detrás de Ally McBeal, que se hizo con el premio en 1999. También es la primera serie de una plataforma de streaming en triunfar como mejor comedia.

Atlanta, la otra favorita, tuvo que conformarse con irse de vacío después de ser la sensación la pasada temporada con el premio al mejor actor y la mejor dirección para Donald Glover. Le sucedió un poco el factor Girls: todo el mundo habla de ti pero no necesariamente tienes los suficientes votantes una vez superado el factor revelación.

En cambio, la comedia de HBO Barry, sobre un psicópata que quiere reconvertirse en actor, sí materializó las dos categorías donde era favorita: mejor actor para Bill Hader y mejor secundario para Henry Wrinkler, dos pesos pesados de la industria. Hader, uno de los cómicos más prolíficos en salir del Saturday night live, solamente había ganado un Emmy como productor en 2009 (al llevarse South Park el premio a la mejor serie de animación) mientras que Wrinkler todavía tenía que llevarse el premio desde que le nominaron por primera vez en 1976 por Happy Days.

En la categoría de mejor reality, el fenómeno mundial RuPaul’s Drag Race finalmente se impuso, un concurso donde compiten drag-queens. Otros vencedores fueron Last week tonight with John Oliver como mejor programa de variedades y Saturday night live como mejor programa de sketches.

 

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