Estamos en la era de la Gestión del Cambio en la empresa

Por lo general, en nuestra experiencia con los clientes encontramos que las organizaciones gestionan muchos proyectos al mismo tiempo. Todos ellos, de una alta criticidad. La situación es que los encargados de llevarlos adelante tienen una agenda lo suficientemente “apretada” como para pensar tan solo un instante en cómo estos proyectos “dialogan entre sí” y esto provoca que los esfuerzos no confluyan en una estrategia común de cómo abordarlos.

La alta dirección se encuentra comúnmente “agobiada” y con foco en el desarrollo de los resultados que se desean obtener en estos proyectos, que conllevan en algunos casos desde implementaciones de SAP (inclusive dos o tres módulos, al mismo tiempo, distintas geografías, etc.), hasta cambios en la estructura (una compra, fusión con otra empresa), un cambio en la estrategia comercial (cambios en los canales comerciales), etc.

¡Una misma organización soportando todos estos cambios a la vez! Para los empleados, estos cambios no tienen relación alguna entre sí, constituyen el telón de fondo de sus tareas. Sin embargo, al final del día, los públicos impactados por cada uno de estos proyectos son los mismos; los mandos medios y los sponsors, usuarios “tironeados”… son los mismos. El racional es el mismo, es la eficiencia que se busca, la obtención de mayores rendimientos, acrecentar las ventas, estar más cercanos a los clientes, búsqueda de producir procesos más agiles internamente que permitan mayor asertividad en la colocación de los productos y servicios finalmente.

Estando en un contexto externo de cambio, y las empresas exhortadas así a generar cambios internos, no podemos seguir hablando de “un proyecto de gestión del cambio” en forma singular. Es necesario abordar el cambio en la empresa, como si se tratara de una capacidad organizacional, que enhebre las distintas iniciativas, que flexibilice la toma de decisiones, que amplíe el alcance de la visión y manejo de los cambios: poseer, en definitiva, una perspectiva integradora de gestión. Es la era de la Gestión del Cambio en la empresa
Si solicitáramos a las empresas que completaran la siguiente sentencia: “Nosotros, como organización, debemos trabajar para incorporar la gestión del cambio y construir capacidades y competencias organizacionales porque …”

Seguramente, las respuestas obtenidas mostrarían algunas de las razones de por qué las empresas gestionan el cambio hoy.

Una muestra de más de 200 líderes empresariales y directores de cambios que asistieron a un seminario on-line sobre la Gestión del Cambio Empresarial (ECM) Prosci 2016 proporcionaron su perspectiva y propuesta de valor del ECM completando aquella declaración.

Sus respuestas se pueden dividir en siete temas principales:

Nos aseguramos de impulsar un cambio más exitoso – Los datos y la experiencia demuestran que la gestión eficaz del cambio impulsa una mayor realización de beneficios y el logro de objetivos. Creación de capacidades de gestión del cambio significa un mayor éxito en proyectos e iniciativas críticas.

Podríamos manejar en forma más efectiva la enorme cantidad de cambios que ocurren – Dada la cantidad y la frecuencia del cambio que ocurre en las organizaciones hoy en día, las empresas manejan un sinfín de proyectos críticos.

Para evitar costos de un cambio mal administrado – Muchas organizaciones tienen ejemplos, o incluso un legado, de cambios que fueron mal administrados, que no produjeron resultados y crearon estrés y confusión en la organización. La infrautilización del cambio no es tolerable en el futuro.

Porque nos permite alinear la práctica organizacional con los valores de la organización – Este caso es particularmente relevante para las organizaciones que defienden la importancia y el valor de su gente.

Nos permite la preparación de la organización para el futuro – El horizonte para muchas organizaciones, e incluso industrias, incluye cambios significativos que son necesarios para seguir siendo competitivos y exitosos.

Permite construir consistencia y eficiencia en el enfoque – Las prácticas de gestión del cambio en una organización pueden ser más eficaces cuando existe un enfoque estándar en su lugar.

Permite la creación de capacidades internas necesarias – La gestión del cambio se considera una capacidad organizativa esencial y una competencia individual para los empleados.

Un número creciente de organizaciones están empezando a pasar de una perspectiva de proyecto singular a incorporar la gestión del cambio como parte del rol de la dirección. Esto es: crear capacidades y competencias organizativas. Estos esfuerzos están orientados a implementar ampliamente la gestión del cambio en toda la organización, y es lo que se conoce como ECM (Enterprise Change Management).

El resultado de ECM es que la gestión del cambio se convierte en la norma y la rutina. Abordar el lado humano del cambio es la “expectativa” organizacional, en lugar de la “excepción” ligada a un proyecto.

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