Identifica casos de malos tratos y torturas en el Instituto de Menores San Martín

 

Tras los incidentes ocurridos entre el domingo 28 de mayo a la noche y lunes 29 de mayo por la madrugada en el Instituto de Menores “San Martín” del barrio porteño de Flores -donde se fugaron 7 jóvenes y tres resultaron heridos-, la Procuración Penitenciaria monitoreó el lugar para determinar las razones que motivaron los disturbios y verificar el estado de los jóvenes allí detenidos, así como las condiciones del lugar.

La visita se llevó a cabo el mismo día de los hechos y se mantuvo por tres días consecutivos para realizar entrevistas tanto a las autoridades del centro y de la Dirección General de Responsabilidad Penal Juvenil del Consejo de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes (DGRPJ), como a los jóvenes del instituto.

A pesar de que las autoridades dijeron desconocer los motivos que desencadenaron los disturbios, los jóvenes coincidieron en que los mismos se habrían iniciado ante la falta de respuestas a diferentes demandas que venían reclamando a las autoridades; entre los que refirieron malos tratos físicos y verbales por parte del personal de seguridad, problemas en las visitas, escases de comida y, principalmente, un limitado acceso al teléfono, restringido únicamente para dos días a la semana, por un tiempo de 8 minutos y en presencia de operadores o personal de seguridad.

Al relatar los hechos, los jóvenes indicaron que los empleados de seguridad no estaban cuando inició el conflicto y ello posibilitó la fuga de algunos compañeros. Todos los entrevistados manifestaron que cuando el personal de seguridad se hizo presente, comenzaron a dar palazos a todos, los colocaron en el pasillo contra la pared y los esposaron. Algunos manifestaron haber estado desnudos. Posteriormente los bajaron al hall central donde nuevamente fueron golpeados, pateados y pisados mientras estaban tirados en el piso boca abajo y esposados. Exceptuando 3 jóvenes que fueron llevados al Hospital Álvarez y Hospital Piñeiro, el resto de los entrevistados indicó que no fue visto por ningún médico y que sólo una enfermera los revisó superficialmente.

Ante la grave situación denunciada, la Procuración hizo intervenir al Área de Investigación y Documentación de Eficaces de Caso de Tortura y Malos Tratos, para aplicar el Protocolo correspondiente y tomar las denuncias pertinentes.

En relación a las condiciones del establecimiento, se verificaron amplios destrozos y la reubicación temporal de los jóvenes en otros sectores del instituto, donde se encontraban sin las condiciones mínimas de habitabilidad, la mayoría durmiendo en colchones sobre el piso, sin sábanas ni frazadas suficientes y comiendo en las celdas. La escuela y los talleres también estaban suspendidos.

Dado que en la inspección también estuvieron presentes la Defensoría General de la Nación, la Procuraduría de Violencia Institucional y el Sistema Interinstitucional de Control de Cárceles, se pidió conjuntamente el inmediato realojamiento a sus respectivos ambientes convivenciales, además de la provisión de la ropa de cama acorde al clima frío de esta época del año. También se señaló la imperiosa necesidad de efectuar los arreglos correspondientes a fin de reanudar las actividades educativas, culturales y físicas a la brevedad.

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