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Renunció Abad y Lopetegui toma el control de la AFIP


02 de marzo de 2018

El titular del ente recaudador será reemplazado por Leandro Cuccioli, del riñón del vicejefe de gabinete.

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Abad, Cuccioli, el Ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne y el Jefe de Gabinete de Ministros, Marcos Peña, se reunieron hoy con el Presidente, Mauricio Macri en la Quinta Presidencial de Olivos. Abad continuará en su cargo hasta finales del mes de marzo. 

"Cuccioli tiene el perfil que gusta en Jefatura de Gabinete, un golden boy repatriado", aseguró una fuente que lo conoce. 

Abad presentó la renuncia luego de anunciar que la recaudación impositiva de febrero. subió 37,% interanual en febrero último, al sumar 235.666 millones de pesos.

Cuccioli, quien trabajó junto a Lopetegui en su paso por la gestión de Felipe Solá en la provincia, llegó al Gobierno de la mano del vicejefe de gabinete.

Entre julio de 2016 y febrero de 2017, fue Coordinador de Políticas Públicas en la Jefatura de Gabinete de Ministros en la Presidencia de la Nación, en donde trabajó junto a Hernán Iglesias Illa.

 

La llegada de Cuccioli es parte del proceso que inició Macri para centralizar la conducción económica en la jefatura de gabinete, un proceso que tuvo su bautismo el 28 de diciembre pasado, cuando Marcos Peña tomó el mando del equipo económico públicamente.

El establishment viene pidiendo que Macri nombre a un cabecilla, lo que Alfonso Prat Gay nombró como "director de orquesta". El presidente tomó nota de ese reclamo, aunque a su manera: dejó todo en manos de un tridente, el de jefatura de gabinete.

Salida anunciada

 Abad, uno de los funcionarios más cercanos al Grupo Clarín, mantuvo varios contrapuntos hacia adentro del gobierno por decisiones que no fueron en línea con los deseos de la Casa Rosada.

 

El titular de AFIP consideró que no correspondía que Mercado Libre gozara de los beneficios del Régimen de Promoción de la Industria del Software. Marcos Galperín, creador y dueño de la empresa, es uno de los empresarios favoritos de Macri. Con 500 millones de pesos en juego y en medio de la disputa Macri elogió a la compañía.

 

También libró una pelea contra José Torello, asesor y amigo presidencial, por la compra del Grupo Indalo. Ignacio Rosner, del círculo Newman, negoció con Cristobal López la adquisición de la petrolera Oil -al que el Estado le reclama una deuda de $8 mil millones- y de los medios del grupo. Pero el titular de AFIP hizo lo posible por evitar la operación.

La agencia recaudadora se opuso al concurso de acreedores y al traspaso de los bienes porque sospechaba que era una maniobra de Cristóbal López, una suerte de falsa venta para eludir las obligaciones que tiene el empresario chubutense ante el organismo recaudador.

 

El jefe de los recaudadores también se peleó con el vicejefe de gabinete, Mario Quintana, por el salvataje de la empresa OCA, en proceso de venta y con una enorme deuda con el fisco. Uno de los "ojos" de Macri buscaba que la empresa de correos se transforme en una especie "USPS" local para distribuir las compras electrónicas y por eso intenta el salvataje.

Las filtraciones sobre blanqueo de dinero que publicó Página/12 el año pasado pusieron la lupa sobre empleados infieles de la AFIP. Una causa relacionada con la venta de información sobre contribuyetes lo llevó a un enfrentamiento con uno de los dirigentes más cercanos a Macri: uno de los despedidos por vender datos sensibles fue el cuñado de Daniel Angelici.

Sergio Maguiña, fue desplazado de su cargo como alto funcionario de AFIP tras amenazar de muerte a un superior que investiga las filtraciones o venta de los secretos fiscales derivados del blanqueo que impulsó este Gobierno. 

 

Segùn Clarin hubo 5 razones para que Abad renuncie

 

En la intimidad, Mauricio Macri presentó a Leandro Cuccioli con estas palabras: "Es una persona valiosa. Pero lo más importante que tiene es que sabe jugar en equipo". A buen entendedor, pocas palabras. Por allí hay que buscar, tal vez, la principal razón por la que el Presidente decidió pedirle la renuncia al jefe de la AFIP, Alberto Abad.

La principal, pero no la única. Existían otros cuatro temas sensibles en los que el funcionario mantenía diferencias con la cúpula de la Casa Rosada.

"A Alberto lo acusaban de ser muy personalista, de olvidarse para quién trabajaba y de desconocer que este espacio tiene una determinada manera de manejarse. Pero además tenía varios frentes abiertos", contó a Clarín un colaborador muy cercano a Macri apenas se conoció la dimisión de Abad.

El primer mandatario nunca le perdonó la filtración de los nombres de quienes adhirieron al blanqueo de capitales que impulsó el Gobierno, que acumuló 116.000 millones de dólares y que fue presentado por el oficialismo como el más exitoso de la historia argentina. Al poco tiempo, trascendió que entre los que habían blanqueado estaban varios conocidos de Macri, desde su hermano, Gianfranco Macri hasta su amigo Nicolás Caputo.

 

La situación de Abad también quedó bajo la lupa cuando una investigación conjunta de su propio organismo y de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) detectó “una red corrupta de empleados del organismo recaudador que vendía información protegida por el secreto fiscal”. Por esa causa, ya hay ocho detenidos.

 

Abad había tenido roces con varios funcionarios de primera línea del Gobierno por la deuda de OCA con la AFIP, que trepa, al menos, hasta los 1.700 millones de pesos. La empresa, en teoría, pertenece a Patricio Farcuh, a quien muchos no dudan en señalar como el testaferro de Hugo Moyano. Cerca de Abad alguna vez dijeron que la Casa Rosada intervenía a favor de OCA para que le estiraran el permiso para seguir operando. Pero el saliente jefe del organismo de recaudación siempre se mostró firme de que la deuda había que cobrarla.

La misma postura adoptó en el conflicto con el Grupo Indalo, de Cristóbal López. El empresario kirchnerista le adeuda al Estado 17 mil millones de pesos por la evasión del impuesto a la transferencia de combustibles por parte de la empresa OIL. Cristóbal buscó desprenderse del grupo, pero la Justicia se lo impidió. Abad deslizó más de una vez en su equipo que su prioridad era cobrar la deuda. Pero el ala política de la Casa Rosada pidió buscar mecanismo para preservar las fuentes laborales. El Grupo Indalo emplea a cuatro mil personas. 

 

 

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