Un análisis de las ramas ganadoras y perdedoras de la etapa (2015-2016)

Las ramas en conjunto han mostrado un crecimiento del 38,29% del VAB impulsado en soledad por la variación de precios, que con un 41,62%, más que compensó la retracción de las cantidades de 2,37%.

Transferencias entre ramas de actividad

Agricultura, ganadería, caza y silvicultura. La rama ha mostrado un crecimiento importante en cuanto a su representación en el Valor Agregado Bruto, pasando de explicar 5,76% del VAB en 2015 a 7,24% en 2016, es decir una variación positiva de 1,48 puntos porcentuales. Esto representa un cambio estructural ya que la rama pasó a ser el sector ganador del modelo económico en 2016. Este cambio de escenario responde a las medidas económicas tomadas por el gobierno en los primeros meses de gestión, la devaluación, la baja de las retenciones a la soja y la eliminación total de los derechos de exportación. El shock en la evolución del VAB no se produjo como resultado de un aumento de la producción física del sector, la cual registró una caída interanual de 5,52%, sino que el incremento de precios más que compensó la retracción de la producción mostrando un desempeño único: 83,86% de aumento.

Electricidad, gas y agua. Este sector ha sido otro de los grandes ganadores del primer año de la actual gestión. Si se observa la evolución en la variación interanual para 2016, se puede registrar el “despegue” de la actividad en el primer trimestre de 2016, momento en el que se empiezan a concretar los aumentos de tarifas, que finalmente permiten explicar el crecimiento de 0,21 p.p en su participación en el VAB. En la comparación interanual, dicho crecimiento del VAB ha sido del orden del 59,63%, impulsado justamente por la evolución de los precios, que aumentaron en el orden del 57,43%, complementado con un leve incremento de la producción física del sector, de 1,39%.

Intermediación financiera. Se observa que mientras para 2015 su participación porcentual en el VAB era de 4,13%, en 2016 pasa a representar 4,63%, mostrando una variación positiva de 0,49 puntos porcentuales de un período al otro. Es posible asociar este crecimiento a una serie de medidas adoptadas por la gestión de Cambiemos favorables al sector: la suba de la tasa de interés, la desregulación del sistema financiero, el acuerdo con los fondos buitres, y la libre disponibilidad de divisas, entre otros. Estas medidas garantizaron grandes ganancias al sector pese a la baja en la demanda de créditos, permitiendo poner a valorizar sus activos a través de distintos instrumentos (particularmente a través de Lebacs, las cuales llegaron a rendir un 38% anual a principio de año). En la comparación interanual, el crecimiento del VAB ha sido de 54,79% por encima del promedio de las actividades, del orden de 38,29%. Sin embargo, este crecimiento no se produjo por un aumento de la producción física del sector, la cual registró una caída interanual de 3,82%.  Fue, en definitiva, el aumento de precios el que impulsó el crecimiento del VAB mostrando un incremento del 60,94%.

Explotación de minas y canteras. Esta rama de actividad ha experimentado un crecimiento en cuanto a su participación en el total del Valor Agregado Bruto de 0,10 p.p. En términos de variación interanual, el crecimiento del VAB ha sido de 42,00% (el promedio de las actividades creció un 38,29%), impulsado por la variación de los precios (60,94%), acompañado por una caída en la producción física de 5,28%, algo superior a la del promedio del IVF.  Este desempeño de la actividad está relacionado con el beneficio derivado de la quita de retenciones a las exportaciones mineras.

Industria Manufacturera. La industria ha sido una de las ramas más perjudicadas por las políticas económicas impulsadas por Cambiemos. El sector industrial pasó de representar 17,25% del total del VAB en 2015 a representar sólo 16,43% del total del VAB para 2016. Es decir, en sólo un año la participación porcentual de la industria en el conjunto del valor bruto agregado por la economía cayó 0,82 p.p. En términos de la variación interanual, el crecimiento del VAB ha sido de 31,71%, muy por debajo del 38,29% del promedio de las ramas. Este desempeño es el resultado de una caída de la producción física fue de 5,69%, y un aumento en precios de 39,67%.

Construcción. La construcción se ha visto también profundamente afectada por las medidas económicas adoptadas a la actual gestión (en especial la paralización de la obra pública). En cuanto al VAB total, la actividad ha visto caer su participación 0,88 p.p. pasando de representar 5,55% en 2015 a representar 4,66% en 2016. En términos de variación interanual, el crecimiento del VAB ha sido de 16,29%, muy por debajo del 38,29% del promedio de las ramas. Este desempeño es el resultado de una caída de la producción física de más del 11,28%, y un aumento en precios de 30,53%.

El nuevo esquema de ganadores y perdedores propone una nueva situación estructural en la cual los sectores que más trabajo aportaron durante los últimos años empiezan a reducir su participación, y los tradicionales sectores ligados a las ventajas comparativas del sector primario comienzan a ser protagonistas. Es esperable, entonces, que de no revertirse este proceso, en el futuro nos enfrentemos a una economía crecientemente primarizada y con eje en la especulación financiera, escasa transformación industrial y consiguientemente mayor desempleo.

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