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"Canten putos", el libro que rastrea el origen de los cantitos de las hinchadas argentinas


07 de mayo de 2021

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Manuel Soriano rastreó el origen de las canciones más populares de las hinchadas del fútbol argentino. Curiosidades, cantos de exportación y una idea para el fútbol en pandemia: que un DJ musicalice los silencios con la canción exacta para el momento indicado.

 Por Diego Paulich

Hay hits que guardan en su haber discos de oro o de platino, que fueron top ten de los principales rankings radiales durante largo tiempo y que cualquiera, sin distinción de género, sexo o religión, conoce para poder recitar la letra completa. Muchas veces esas son las canciones que llegan al fútbol, las que rompen las fronteras de un disco o de Spotify, más acá en el tiempo, y se convierten en himnos populares. O de la popular. Pero también están aquellas que son más conocidas por la cancha que por sus propios autores o algunas que ni siquiera se sabe a ciencia cierta de dónde salieron.

Justamente sobre muchas de las que integran este último grupo es que hace una profunda investigación el libro Canten putos. Manuel Soriano, su autor, es argentino pero vive desde 2005 en Uruguay, donde lleva adelante Topito Ediciones, una editorial infantil. Pero su pasión por el fútbol, más allá de su amor por Boca, lo llevó a aumentar su biografía personal con esta obra que intenta desentramar el origen de muchos de los ritmos tribuneros.

“Los que fuimos a la cancha sabemos sobre eso de quedarnos escuchando los cantitos y no terminar de sacar la melodía. Son temas que tenemos incorporados pero que no sabemos de dónde vienen, entonces mi idea fue intentar rastrear la historia hasta llegar a la versión original”, le explica Soriano a Opinarg, a modo de resumen de su obra. Incluso, avisa que después de leerlo, es difícil parar: “Es una invitación a seguir, a ponerte a buscar por YouTube”.

A pesar del título, que puede sonar chocante, es apto para todo público, aún el que no es amante de la pelota. “No tenés que ser futbolero para que te guste el libro porque trata de los recorridos de las canciones, con cosas buenas y malas. Hoy es un producto de exportación de la Argentina”, asegura.

No miente Manuel Soriano. La globalización ha hecho que muchos de los temas de cancha argentos se reproduzcan en distintas partes del mundo. Ni hablar de Latinoamérica, pero también ya es normal que en Europa, aún en países con otros idiomas, entonen versiones similares y hasta la magia de Internet puede sorprender a propios y extraños con videos de cientos de japones cantando a coro el histórico Siga el baile de Alberto Castillo o el Beso a beso de la Mona Jiménez.

En su búsqueda, Manuel se encontró con divertidas particularidades sobre el intercambio cultural que el fútbol generó. “El modelo argentino se fue exportando, incluso en Brasil, que es un terreno muy particular, por la rivalidad futbolística y porque tiene su propio mundo musical. Sin embargo, de a poco también fueron copiando cantitos y estética de las barras argentinas. Empezaron los cuadros de Porto Alegre, pero después se fue ampliando. Ahora es normal ver bombos y platillos, más rioplatenses, que los típicos instrumentos de Samba”, explica.

-¿Al revés también ocurre?

-Sí, en Argentina hay canciones brasileñas que se cantan en la cancha. Algunas desde la década del 30, como esas que se usan para putear a un árbitro: Castrilli, hijo de… Esa canción es un himno de Río de Janeiro: Cidade maravilhosa”, relata sobre un tema creado en 1935 por André Filho que hoy suena religiosamente en los carnavales cariocas y también ante la omisión de un penal o un offside polémico, claro.

También en las páginas de su obra pueden encontrarse llamativas historias hasta de temas que ya son parte del inconsciente colectivo, como aquella dedicada a la madre de All Boys. “Fue medio un rol de detective, je. Esa canción es de los 80, de Sonia Rivas, una mexicana. Es una balada bien romántica que se llama Atrévete a decírmelo”, cuenta.

Para llegar a las informaciones que cosechó en su libro pasó investigando: mails, mensajes por redes sociales y grandes descubrimientos: “Hay un canal en YouTube, Rafael Baladas, que sube este tipo de temas y es muy gracioso porque los primeros mensajes son: “Qué lindo tema”. Pero al cuarto o quinto empiezan a aparecer los “Les vamos a quemar Floresta”, je.

¿Cómo llegó un tema desde tierras aztecas, con poco reconocimiento en nuestro país, a sonar en las tribunas y hacerse un latiguillo de todos? “Primero fue un cantito básico, de todas las hinchadas. Incluso, en Héroes se puede escuchar en el vestuario con el famoso Argentina va a salir campeón. Ahí hubo todo un recorrido hasta llegar a la de All Boys”, afirma Soriano, quien además entre risas recuerda una anécdota a la que llegó mientras producía el libro: “Una partera contó que estuvo atendiendo a una mujer cinco horas y la tipa se la pasó todo el tiempo gritando la concha de tu madre All Boys”.

Cuando habla de Canten putos reconoce que mientras lo hacía “se fue yendo por las ramas” y aclara que puede “explicar” de qué se trata pero siempre será “distinto a leerlo”.

Manuel Soriano hasta se anima a lanzar ideas para perfeccionar estos tiempos de pandemia y canchas vacías: “Ahora que ponen audio de fondo en los partidos por televisión tendrían que poner una especie de DJ que sepa bien qué cantito va para cada momento de un partido, porque no es lo mismo."

Con más de 15 años viviendo en Montevideo, acepta haberse “uruguayizado” en muchas cosas pero no en el fútbol. “Ahí soy 100% argentino todavía, ja”. Por eso, charco de por medio, el libro que publicó junto a la editorial Gourmet Musical se enfoca en lo que pasa de este lado del Río de la Plata, aunque ya viajó por varios lados. “La primera edición se fue en dos meses, la verdad es que se movió muy bien el libro en Argentina, acá en Uruguay y en otros países del continente como Perú, México o Chile. Hasta llegaron algunos ejemplares a España”, dice orgulloso, tanto o más que los creadores de cada uno de los cantitos que ya tienen copyright en las tribunas. 

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