Opinarg

El tiempo - Tutiempo.net

Viejas tensiones luego del canje


11 de septiembre de 2020

Compartir esta nota en

Mara Pedrazzoli

Magíster en Economía FCE-UBA e investigadora del Centro Cultural de la Cooperación.

El éxito de la reestructuración de la deuda externa privada nos permitió abrir nuevas puertas para hacerle lugar a viejas tensiones macroeconómicas en la agenda pública. Con los flamantes bonos Globales se espera la intervención de Economía y el Central para calmar las expectativas sobre el tipo de cambio la semana entrante.

El canje de la deuda pública externa en manos de acreedores privadores fue presentado oficialmente: se reestructuró el 99% de la deuda en moneda extranjera, se simplificó su estructura (serán 12 en lugar de 27 los nuevos bonos y la moneda casi íntegramente el dólar), se redujo el monto a pagar y prolongaron los vencimientos (pagaremos alrededor de 2,8 centavos por cada USD 100 restructurados y los vencimientos de capital comienzan en 2024). Un éxito para la gestión Guzmán y una emoción y orgullo enorme para todos los argentinos.

Si bien los contextos y normativas bajo las que se desarrollan los distintos canjes son temporalmente distintos, a modo de comparación, Álvarez Agis sentenció en una entrevista reciente: al ministro Guzmán le tomó nueve meses alcanzar una aceptación del 99% mientras a Lavagna le llevó tres años una aceptación del 65% en 2005. La coyuntura actual de pandemia con sus tasas de interés negativas y crecientes niveles de endeudamiento a escala global ayudó a la gestión de Guzmán.

De todos modos no deja de sorprender el guarismo entre lo comprometido y lo refrendado tras el acuerdo. ¿A cuáles inclemencias hubiéramos sido expuestos si en lugar de defender los intereses de la población argentina se hubieran querido honrar literalmente los compromisos con los acreedores privados? ¿Cuál es el verdadero valor de un título financiero? La respuesta que suele decirse hoy día para hablar de los problemas de una sociedad completamente fuera de la cuenta es: es dinámico.

Depositados en las cuentas de los acreedores privados el viernes 4, los nuevos títulos de deuda soberana en moneda extranjera (los Global 2029, 20230, 2035, 2038, 2041 y 2046; entre los que se destaca el Global 2035 por mayor emisión) devengaron una tasa del 11% con pocas operaciones. La tasa es alta, comparada con el 6% que pagan países como México y Brasil para tomar deuda en dólares, pero la curva se normalizó como señalan los expertos. Argentina aún no puede emitir nueva deuda en dólares a un precio justo, pero es dinámico.

Todavía restan despejar algunas tensiones macroeconómicas, y el ministro Guzmán pareció querer seguir llevando la delantera –para guiar expectativas– al adelantar el dato del déficit fiscal oficialmente estimado para 2021. Una meta del -4,5% del PIB que supone retroceder del -8 a -12% estimado por consultoras para este 2020. Eso quiere decir que el Estado moderará gastos (el ATP e IFE posiblemente) pero no se retirará de su rol “acelerador” de la economía, como sostuvo en declaraciones la vicejefa de Gabinete.

La pregunta sobre el déficit fiscal preocupa en tanto es medida de la potencial emisión monetaria del Banco Central para financiar el gasto público. Ese excedente acaba volcándose fácilmente al mercado de cambios dado que los argentinos ahorramos en dólares, de modo que las cuentas deben contemplar la posibilidad del Central para abastecer dicha demanda de dólares, controles cambiarios mediante. Para esta situación, el contexto de incertidumbre generado por la pandemia no ayuda. La dolarización se aceleró rotundamente en agosto y la tendencia se mantiene en lo que va de septiembre: en la primera semana el Central vendió nada menos que USD -450 millones.

Si bien el tipo de cambio oficial vendedor viene subiendo a una tasa mayor que la inflación (5% mensual promedio en agosto y 4,6% en lo que va de septiembre) y desde el gobierno no demoran en advertir que no hay atraso cambiario, la devaluación está ahí en la orilla. Eso mientras no sea posible engrosar (exportaciones o endeudamiento institucional mediante) el nivel de reservas del Central sino todo lo contrario. Las brechas cambiarias insinúan esta tensión más un aditivo de poder de mercado. Se espera una operatoria conjunta de Economía y el Banco Central para calmar expectativas a partir de la próxima semana.

Compartir esta nota en