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Crisis de inmigrantes en el norte de África


20 de mayo de 2021

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Unas 8 mil personas cruzaron de manera ilegal desde Marruecos a la ciudad española de Ceuta.

Entre el lunes y el martes las autoridades marroquíes cesaron de forma deliberada la vigilancia en la frontera con Ceuta, lo que hizo que más de 8.000 personas pasaran a la ciudad española, en su mayoría a pie o a nado bordeando el espigón situado en la zona de El Tarajal. Ceuta, al igual que Melilla, son dos enclaves de soberanía española situados en el norte de África, y constituyen la frontera de Europa con ese continente.

Según los últimos datos del Ministerio del Interior de España 5.600 de esas personas ya fueron devueltas a Marruecos, y ahora una de las preocupaciones es la atención de los menores que cruzaron la frontera (en torno a los 1.500, según las estimaciones oficiales) ya que estos no pueden ser devueltos.

El Gobierno de España advirtió hoy a Marruecos de que no aceptará ningún "chantaje" tras la crisis desatada en Ceuta por la decisión marroquí de dejar de vigilar la frontera en represalia a la atención humanitaria que recibe en territorio español el líder del rebelde Frente Polisario.

"No vamos a aceptar chantajes, la integridad de España no es negociable ni está en juego y vamos a usar todos los medios necesarios para garantizar la integridad territorial y vigilar las fronteras", dijo hoy la ministra de Defensa, Margarita Robles, en una entrevista con Radio Nacional de España (RNE).

En su entrevista con RNE, recogida por las agencias de noticias Sputnik y AFP, Robles criticó duramente que Marruecos haya convertido a los menores en un arma de presión diplomática. "Marruecos tendrá que reconsiderar lo que ha hecho poniendo en riesgo la vida de menores", señaló. Robles añadió que España ve a Marruecos como un país "vecino y amigo", pero destacó que su diplomacia debe reconsiderar su actuación porque "hay una conclusión que es muy clara, y es que no vamos a aceptar chantajes".

En ese sentido, la ministra defendió la decisión de permitir el ingreso del líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, en un hospital español, algo que se enmarca en "los procedimientos humanitarios previstos en el derecho internacional".

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