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Los precios de los productos agrícolas se multiplicaron por 6 en octubre


03 de diciembre de 2016

El índice IPOD de CAME, que mide la diferencia promedio entre el precio de origen y góndola para una canasta de 20 alimentos agrícolas, se disparó 21,9% en octubre. Llegó así a su máximo desde enero de este año, liderado por el zapallito, que registró una fuerte baja en el valor pagado al productor.

Desde los productores hasta los consumidores, los precios de la canasta agrícola se multiplicaron 6 veces según el promedio de octubre, una escalada de 21,9% en relación al 4,9 de septiembre, que dejó la brecha en su mayor nivel desde enero de 2016. El deterioro se debió a la ampliación de la diferencia en el zapallito, el pimiento y el brócoli.

Los datos se desprenden del Índice de Precios en Origen y Destino (IPOD) que elabora desde agosto del año pasado el Área de Economías Regionales de CAME para una canasta de 20 alimentos agrícolas que se consumen en fresco en la mesa familiar, relevados durante la segunda quincena de octubre.

La brecha del zapallito se duplicó con creces -a 7,65 en octubre desde 3,07 en septiembre-, ya que su precio de origen sufrió un desplome que no fue acompañado por el valor en góndola. También registraron alzas grandes el pimiento y el brócoli.

Las mayores bajas se registraron en el ajo, la zanahoria y la acelga. La diferencia de precios del ajo cayó 33,5% a un nivel de 2,25 ? el mínimo para su serie- gracias a un salto en el precio al productor. La zanahoria también mostró una mejora en su valor de origen, mientras que la Acelga continuó con una deflación al consumidor que comenzó al inicio de este año.

En octubre, las mayores brechas se dieron en la pera (13,99), la naranja (12,80) y la manzana (8,28). En el caso de la pera, se observó un aumento desde la diferencia de 10,12 en septiembre como resultado de una caída en el valor que reciben los productores, una tendencia que ya se había notado sobre los últimos meses de 2015. En cambio, las menores diferencias entre precios de origen y destino se reflejaron en la calabaza (1,82), el ajo (2,25) y la zanahoria (2,62). La calabaza continúa un llamativo repunte de los precios de origen que los llevó a más del doble del mismo período de 2015. Los precios al productor de estos tres alimentos agrícolas están ahora en sus máximos para sus series.

Entre los productos más comunes en la mesa, el tomate, la papa y la cebolla se mantuvieron en niveles acotados entre 3 y 4,5 veces. El margen del tomate se incrementó levemente, con bajas considerables en los precios tanto a nivel del productor como a la venta minorista.

De los 20 alimentos agrícolas que integran la canasta del IPOD, en 10 mejoró la brecha de precios productor-consumidor, en 15 bajó el valor de origen y en 12 aumentó el precio de destino. En promedio, los valores de origen cayeron 9,8% en octubre, en tanto que los precios de destino subieron 2,7%. Eso explica la suba del IPOD.

En los precios al productor, aparte de la mejora del ajo, se destacaron las subas en el limón, que avanzó en línea con sus aumentos del mismo período del 2015, y de la manzana roja, que casi triplicó el valor de octubre del año pasado. Entre las bajas, las principales ocurrieron en la Berenjena (-44,3%), el zapallito (-70,3%) y el brócoli (-41,5%).

En los precios al consumidor, el limón encabezó las alzas (42,4%), llegando a un valor récord tras un fuerte incremento mensual de casi $10 el kilo, seguido del pimiento y la lechuga, con aumentos de 30% y 22,2% respectivamente. Las bajas estuvieron lideradas por el Tomate -que tuvo un comportamiento similar al final del año pasado-, el zapallito y la cebolla.

En octubre la participación del productor en el precio que pagan los consumidores -otro indicador que resume la distorsión que se produce en el valor durante el circuito logístico del sector agrícola-ganadero- descendió a 23,6% para el promedio de los productos relevados, contra 25,9% en septiembre. Los productos con menos participación del productor en el precio de octubre fueron la naranja (7,8%) y la pera (7,2%).

El IPOD Animal -que incluye huevo, carne de pollo, carne de novillito, leche y carne de cerdo- bajó a 3,86 en octubre desde 4,07 en septiembre. La caída fue impulsada por una mejora en la brecha de la carne de cerdo, dado que su valor al productor registró un alza, pero su precio al consumidor retrocedió.

El IPOD General, que combina al Animal y el Vegetal al extender la canasta a 25 productos, arrojó una brecha de 5,57 veces para octubre, un incremento de 17,3% sobre el nivel de 4,75 para septiembre, ya que los aumentos en los rubros frutihortícolas pesaron más que las bajas de los productos animales.

Un dato interesante a mirar es lo que sucede con los precios de las frutas y verduras hasta que llegan a los mercados de abasto. En promedio, los precios se multiplican por 3 hasta su colocación en los más de 20 mercados concentradores que hay en el país y por 6 hasta llegar a la góndola. Por ejemplo, la acelga se multiplica por 2,5 hasta que llega a los mercados concentradores y por 4,7 hasta que alcanza al consumidor. La berenjena se multiplica por 2,4 hasta esos mercados y por 5 hasta la góndola. Hay productos como el brócoli, que solo se multiplica por 2,8 hasta los mercados concentradores y por 7,2 hasta la góndola o la lechuga con una brecha de 1,5 veces hasta esos mercados y 4,6 veces hasta el consumidor.

El IPOD es un indicador elaborado por CAME para medir las distorsiones que suelen multiplicar por varias veces el precio de origen de muchos productos agropecuarios en el recorrido del campo al consumidor. Esas distorsiones son muy dispares según producto, región y tipo de comercio. En general, las diferencias están determinadas por comportamientos especulativos de diferentes actores del mercado, más allá de factores comunes como los costos de producción, la estacionalidad, almacenamiento o transporte. Los sobreprecios indebidos son difíciles de precisar ya que se trata de una cadena compleja y poco transparente. La evidencia apunta a los altos costos de fletes y logísticas, la elevada carga fiscal, abusos de muchos intermediarios y hasta especulaciones y oligopolios en la oferta, en el eslabón comercial que generan abultados márgenes. La búsqueda de una mayor armonía en la cadena requiere de análisis más profundos, tanto cuantitativos como cualitativos.

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