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San Lorenzo y el regreso al barrio: "No hay nada más genuino y transparente que la vuelta a Boedo"


20 de noviembre de 2020

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Con 57 votos positivos, San Lorenzo consiguió en la Legislatura la esperada rezonificación para volver a Boedo. "Esta es una causa de todos los futboleros", dijo Manuel Socías, el legislador del FdT que impulsó el proyecto.

Por Diego Paulich

Allá, al costado de esa nube. ¡Fijate! Es el Padre Lorenzo que está espiando desde arriba, está acompañando como alguna vez hizo con los pibes que peloteaban entre los adoquines de la calle México. ¿Y los que están ahí con él sabes quiénes son? Farro, Martino y Pontoni, el Trío de Oro. ¡Puff, cómo jugaban! Y ése, el de la melena canosa, es la Oveja, el señor Roberto Telch. Y ahí atrás está el Lobo Fischer, un Matador hecho y derecho que nos dejó hace poquito. Es que San Lorenzo está de fiesta, de Boedo hasta el Vaticano, pasando por Hollywood y por la Legislatura, obviamente. Y nadie, absolutamente nadie, se lo quiere perder.

El 19 de noviembre de este tan extraño 2020 se anotó en la historia azulgrana cuando la Legislatura Porteña aprobó en primera lectura la Ley de Rezonificación que el Ciclón necesita (y espera desde hace bastante tiempo) para terminar de volver a su casa, Boedo, de donde lo obligaron a irse durante la última dictadura cívico-militar, pero del que en realidad nunca lo pudieron sacar porque su alma sigue ahí, caminando por Las Casas, Mármol, Inclán y Av. La Plata. Más firme que nunca y tan presente como siempre.

La contundencia de los 57 votos positivos (solo hubo una abstención y dos ausencias) al proyecto presentado por el club y levantado por el legislador del Frente de Todos, Manuel Socías, es como un gol de Scotta, del Beto Acosta o de Romeo. Un resultado casi de partido liquidado para lo que viene: la audiencia pública y la segunda lectura, que sería en marzo, momento en que la Ley quedaría sancionada.

“Es un capítulo más de una historia que ya lleva demasiados años. No debe existir algo equivalente en el mundo, no hay nada más genuino, transparente y espontáneo como la causa de la Vuelta a Boedo de San Lorenzo”, aseguró Socías en el discurso que abrió la sesión, demostrando también que no es una cuestión de camisetas. Es que el legislador, hincha de River, se puso al frente del pueblo azulgrana (para la alegría de Gallardo también, por qué no): “Esta es una causa de todos los futboleros, es corregir una injusticia que ya lleva más de 40 años. Pero, además, es la oportunidad de darle una mayor vitalidad al barrio porque se trata de un proyecto integral, que es mucho más que un estadio y que integra a los vecinos”.

El regreso a Tierra Santa

Los cuervos hace más de una década que pelean por el tan anhelado regreso a Tierra Santa. La Legislatura de la Ciudad ya le aprobó dos leyes, la de Restauración en 2006 y la de Restitución histórica en 2012, mientras que los hinchas recaudaron millones y millones de pesos invirtiendo sus sueños en metros cuadrados para recomprar las tierras que eran propiedad de la firma francesa Carrefour, algo inédito en el fútbol y fuera de él, dejando a la luz un sentimiento de identidad que no se oxida con el paso del tiempo. Desde los hermanos Diego y Adolfo Res y Marcelo Culotta hasta Matías Lammens (hoy Ministro de Turismo y Deportes de la Nación), Marcelo Tinelli y los dirigentes que los acompañan en las últimas gestiones, todos se funden en un abrazo de alas negras.

En ese abrazo participan millones. Aquellos que pegaron el faltazo al laburo y están acá, en Diagonal y Perú, siguiendo desde la puerta lo que pasa adentro del Palacio Legislativo, los que no pudieron escaparse y entonces relojean el celular a escondidas del jefe para seguir la transmisión en vivo, y esos que están lejos, a unas cuadras o a miles de kilómetros, pero que lo sienten como si la distancia no existiera. O todos esos que ya no están, que se fueron sin poder verlo, pero que igual lo siguen desde arriba sin perderse ningún detalle. Es que ellos, todos ellos, son de Boedo. Hoy más que nunca. 

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