Opinarg

Seis meses después, ¿vuelven en desventaja los argentinos a la Copa Libertadores?


15 de septiembre de 2020

Compartir esta nota en

Luego de medio año sin competencias oficiales, Boca, Defensa y Justicia, Racing, River y Tigre vuelven a jugar la Copa Libertadores este jueves ante equipos que nunca han dejado de competir.

Por Diego Paulich

Seis meses pasaron, en el mejor de los casos, desde la última vez que los equipos argentinos jugaron un partido por Copa Libertadores. Este jueves, la competencia se reiniciará y hay que volver a meterse en partido, como suelen decir los entrenadores. ¿Cómo están los grupos de los equipos argentinos? ¿Cuál es la actualidad de sus rivales? ¿Cuánto puede afectar el extenso lapso sin actividad? ¿Los equipos de los otros países llegan con más ritmo?

Boca vs. Ramón, un duelo histórico

Para empezar, tendrá partidos como visitante: en Paraguay ante Libertad, puntero del grupo con seis unidades, y en Colombia ante Independiente de Medellín, que está en cero. El Grupo H se completa con Caracas, que sumó su único punto justamente ante los argentinos (1-1 en Venezuela) antes de que se frenara todo.

El equipo de Miguel Russo tiene cuatro puntos, está bien ubicado, pero un mal inicio lo podría complicar. Aún más de lo que lo hicieron los contagios de coronavirus al por mayor que tuvo hace un par de semanas o el reciente desgarro de Ramón Wanchope Ábila, quien pintaba para ser titular en Asunción.

El primer rival que enfrentará el equipo de Ramón Díaz está segundo en el torneo local, a tres puntos del líder, Cerro Porteño. El 21 de julio jugó su primer partido post pandemia y se cruzará con el Xeneize con 11 encuentros oficiales ya disputados. Es cierto que la vuelta le costó más de lo esperado, pero en los últimos partidos volvió al camino del triunfo.

Andrés Soto, quien sigue el día a día del conjunto Gumarelo para Radio Primero de Marzo, remarcó el flojo arranque, pero también la remontada posterior: “Cuando se reinició la competencia era líder con bastante ventaja, pero perdió muchos en puntos, mermó la calidad de su juego y hasta estuvo en duda la continuidad de Ramón. Sin embargo, luego fue encontrando el equipo, lleva varios partidos repitiendo la misma base y volvió a meterse en la pelea. Libertad llega con rodaje y eso puede ser un plus, pero en la Copa siempre puede ocurrir cualquier cosa, más ante Boca, que es un equipo copero, con experiencia en este tipo de torneos”. Ojo, con el respeto que siempre se merecen Tevez y compañía, en la charla con Opinarg reconoció que puede haber cierta ventaja para los guaraníes: “Podría decirse que en lo físico y en lo futbolístico, llega un pasito más adelante. Más que nada por los problemas que ha tenido Boca en las últimas semanas."

En cambio, Colombia, tal como ocurre en Argentina, es uno de los pocos países del continente en el que todavía no volvió el fútbol, aunque ya tiene fecha: el próximo fin de semana. Así, los de Medellín recibirán al equipo de La Ribera con dos juegos sobre el lomo, lo que supone que también llegarán con cierta falta de ritmo.

Pocas variantes y mucho en juego

El caso de River, a priori, parece algo más complejo. Marcelo Gallardo decidió no utilizar la extensión en la lista de buena fe que estaba permitida, tiene un plantel bastante corto, perdió a Juanfer Quinteros y en la última hora el virus volvió a encender la alarma cuando se confirmó el contagio de Milton Casco.

Encima, el Millo es parte del Grupo D, en el que los cuatro equipos (San Pablo, Liga de Quito y Binacional) tienen un partido ganado cada uno. De arranque viajar a Brasil, ante un equipo que está segundo en el Brasileirao, aunque el empate de este sábado ante Santos le da la chance al Inter de Porto Alegre de estirar la diferencia. En Brasil se juega desde hace rato y al momento del duelo en el Morumbí, los locales ya tendrán 13 partidos desde el regreso.

Luego, los dirigidos por el Muñeco deberán viajar a Perú, con la buena noticia de que no tendrán que ir a los 3800 metros de altura de Juliaca, ya que el partido se jugará en Lima. Eso sí, a pesar de estar cuarto en el torneo peruano, Binacional no comenzó de la mejor manera, sufrió varios casos positivos de Covid-19 y encima el que era su DT, Javier Arce, renunció días atrás. A favor de los peruanos, llegarán al match con los de Núñez con un rodaje de siete partidos antes del partido copero.

“San Pablo comenzó su participación a finales de julio, en el torneo Paulista, pero sufrió una de las derrotas más duras de su historia cuando fue eliminado por el Mirasol, de la Serie D. Después, en el Brasileirao arrancó bien, el entrenador cambió a los dos centrales, ahora juegan Diego y Leo, que son muy buenos, principalmente en la salida desde el fondo. Pero el equipo sigue teniendo problemas de regularidad: genera muchas situaciones, pero le cuesta mantener la intensidad a lo largo de los partidos”, contó Bruno Grossi, periodista de Isso é Sao Paulo, en diálogo con Opinarg.

El colega brasileño no está seguro de que la falta de ritmo de River pueda ser una ventaja para su rival: “Puede ser, pero también la cantidad de partidos que hay por el Brasileirao pueden generar un desgaste importante. Además, San Pablo tiene bajas sensibles: Dani Alves se fracturó un brazo, Pablo tiene un problema en la espalda, hay un juvenil de Reserva que debió operarse del tobillo derecho, Luciano está suspendido en la Libertadores y se siente la ausencia de Antony, quien fue vendido al Ajax”. 

Beccacece y un buen colchón

Quizá Racing sea el que se encuentra en el mejor escenario: es el líder del Grupo F junto con Nacional de Uruguay, ambos con dos triunfos sobre dos jugados. La Academia sufrirá la baja de Matías Zaracho por coronavirus, pero no perdió más piezas y además tiene un buen margen de puntos si le llega a tocar sufrir algún traspié porque Estudiantes de Mérida y Alianza Lima, los otros dos equipos del grupo, todavía no sumaron.

Claro que de entrada tendrá un duro rival: recibirá en el Cilindro al Bolso, que cuenta con un Gonzalo Bergessio, con pasado en Avellaneda, que viene afiladísimo. Además, el país vecino transita la pandemia con mucha tranquilidad, nunca tuvo cuarentena obligatoria y, si bien el fútbol se detuvo, hace rato que entrenan y desde inicios de agosto que están compitiendo.

Pipo y Crespo la tienen difícil

Tigre y Defensa y Justicia están aún más complicados que el resto: a la falta de actividad se le agrega que todavía no sumaron puntos en la Libertadores y ambos son últimos en sus zonas. Palmeiras, con seis, lidera el grupo en el que está el Matador, mientras que lo siguen Guaraní y Bolívar con un duelo ganado cada uno. En el de el Halcón de Varela, el Santos tiene seis, Olimpia cuatro y Delfín de Ecuador, uno.

Los dirigidos por Pipo Gorosito deben viajar a Asunción para enfrentar al Guaraní de Gustavo Costas, que acumulará una docena de encuentros oficiales antes de salir a la cancha por la Copa. Luego, recibirá a los bolivianos que, al igual que ocurre acá, tampoco reiniciaron su liga local.

“Las condiciones están dadas para que nos vaya mal. No es excusa, toca esto y hay que aceptarlo”, señaló Hernán Crespo en TyC Sports, con una sinceridad absoluta sobre lo que tiene por delante su Defensa y Justicia, que recibirá primero a Delfín y luego a Olimpia, ambos en competencia desde hace rato.

Quedan un puñado de días, los cinco equipos argentinos que disputan la Libertadores deberán salir a la cancha, reencontrarse con la pelota después de muchísimo tiempo. Con distintos contextos y diferentes realidades, es cierto, pero compartiendo la misma ilusión: conseguir un pasaje a octavos de final. ¡A jugar! 

Compartir esta nota en